Good Morning surgió por primera vez en 2017 en Seignosse, Francia, un pequeño y tranquilo pueblo costero enclavado entre el bosque y la playa. Con cada lanzamiento, Good Morning pide a cada uno de sus colaboradores que rinda homenaje, a su manera, al Espíritu, a Gaia o a la Fuente, como forma de dar las gracias por las bendiciones y la inspiración que reciben. Todos los artículos se fabrican en tiradas limitadas, con amor y esmero.